Airbag: “no prostituimos lo que nos llena hoy”

A pocos días del ‘Sinfónica Ultra’ en el Luna Park, hablamos con Guido Sardelli acerca de la preparación para un show muy especial y de cómo sigue el camino para una banda que jamás se ha conformado con lo conseguido.

 
Airbag

Airbag se encuentra en un momento de crecimiento exponencial hace ya varios años y este 2017 no ha sido la excepción. El cierre será con el ‘Sinfónico Ultra’ en el Luna Park, en una noche que promete ser inolvidable y única para los fanáticos de los hermanos Sardelli. Rock And Ball habló previo al show con su frontman, Guido Sardelli, en una charla donde pudo reflexionar acerca del recorrido, de los nuevos públicos y de como mantenerse con éxito en un estado de renovación musical constante.

Rock And Ball: Vienen de una seguidilla notable que comenzó con ser teloneros de Guns N’ Roses en River, siguió con la reapertura de Obras, los cinco Vórterix consecutivos repletos, luego el espectáculo sinfónico que presentan en pocos días y luego llegará su presentación en el festival Vive Latino 2018. ¿Cómo los ha tratado este año tan cargado en lo personal y lo profesional?

Guido Sardelli: Desde el día uno que dijimos “presentemos el disco en el Luna” y después hicimos Luna, River con los Guns y se terminaba ese año. Entonces nos planteamos reabrir Obras y desde ahí fue poner la vara muy alta, lo que nos lleva a preguntarnos qué es lo que vamos a hacer el año que viene para mantener la adrenalina al taco.

Empezamos a encarar lo del sinfónico al instante y la verdad es que era un desafío, porque son dos mundos completamente diferentes. Las orquestas manejan un lenguaje completamente distinto al nuestro y para tratar de juntarlos empezamos con el contacto humano, viendo cómo se desenvolvía musicalmente la cuestión, como ambos lenguajes se entendían.

Después del primer ensayo nos quedó en claro que iba a estar buenísimo, algo que confirmamos después del show en la Usina Del Arte que, en ese sentido, nos quedó chica y nos motivó a hacerlo de nuevo. Hubo mucha gente que quiso verlo, que solo había visto pedacitos, y por eso dijimos de llevarlo al Luna Park con todo lo que eso implica. Conocemos muy bien el estadio y ahí damos recitales con mucha energía, distintos, pero acá vamos a hacer el mix con aquello que se escuchó en la Usina, más tranquilo y con los tiempos más relajados.

La combinación de las dos cosas va a aprovechar la parafernalia que tiene el Luna y también su estructura para poder contar el concierto desde lo visual y alimentar esas canciones con otras sensaciones que pueden ser provistas por las posibilidades que te da ese escenario.

Airbag junto a la Orquesta Buenos Aires Sinfónica – Usina del Arte.

RNB: Sus canciones son en esencia rockeras y tienen bastante elementos del heavy metal ¿Cómo fue la labor de adaptarlas al sonido de la Orquesta de Buenos Aires? ¿Fue simple o se fue dando de a poco?

GS: Ya cuando hacíamos “Mentira La Verdad” había una canción – la que da el nombre al disco- que era en su totalidad sinfónica. Es una pieza que en vivo no la podemos hacer, o podemos hacer una versión rockera. No podemos tocar los cuernos, los violonchelos, los contrabajos, todos están grabados en el estudio… entonces nosotros estábamos buscando la posibilidad de algún día poder darle vida a esa canción y a otras también como “Ácrata”, del disco ‘Libertad’, que es sinfónica sin guitarras eléctricas, no hay nada de eso.

Nos dimos cuenta que teníamos ya un repertorio con muchas cuerdas, por ejemplo “Vivamos El Momento”, que tiene muchos arreglos que no quedaron en la mezcla final dado  que considerábamos que tenía que existir un balance. Que ya lo que había era suficiente y ahora tenemos la posibilidad de resucitar todos esos arreglos, así como en “Apocalipsis Confort”, en ‘Libertad’, que originalmente fue creada con un sentido sinfónico siempre mezclado con lo que hacemos nosotros. Pero esa inclinación hacia lo sinfónico estuvo en todo momento y lo que hacemos ahora, que contamos con un montón de canciones con ese espíritu, es realizar un espectáculo con nuestro propio material sin deformarlas.

Capaz Metallica hizo algo parecido, pero tuvo que adaptar todo y particularmente sucedía que la orquesta y la banda iban por diferentes lados, justamente lo que nosotros queríamos evitar. Y además sumar al hacer al revés el proceso, canciones de Bethooven tocadas por nosotros, que eso no sé si se hizo. Tocar con una sinfónica ya lo hicieron Kiss o Metallica como te decía, pero no tocaron la “Quinta Sinfonía” o “Adiós Nonino” y lo que a nosotros nos motivaba un montón, era poder interpretar esa música.

Son dos lenguajes distintos, donde el emprendimiento se da cuando lo estás haciendo. Ellos son músicos muy estructurados y nosotros nos permitimos volar un poco, a diferencia de ellos que lo que leen tocan y lo que no leen desaparece del radar y se considera algo malo hacerlo. A pesar de que el músico de rock tiene que ensayar y tener un montón de disciplina, nos permitimos jugar un poco y entregarnos al viento para que nos lleve a cualquier lado. Tenemos una base y arriba volamos, nuestra música no está escrita, la ejecutamos según como nos venimos sintiendo y está buenísimo eso.

RNB: Hay una evolución muy clara en ustedes desde el primer disco hasta el día de hoy ¿Cómo trazarías esa línea que inicia desde muy pequeños y que nunca los vio estancarse dentro de ningún género musical?

GS: Tengo dificultad para encontrar ese camino. Siempre vivo la banda como si fuese nueva, me gusta tener esa energía y no tener ningún tipo de mochilas hasta positivas, que nuestro público sienta que sigue a un grupo que se puede dar gustos y hacer cosas distintas, que no pertenece a ningún género y que no está anclada a nada. Ellos lo tienen clarísimo y para mí fue fundamental, porque significa que puedo entrar al estudio y hacer lo que se me de la gana, algo que a los fanáticos les puede gustar o no, pero que está hecho desde mis convicciones y no pensando en otras personas. Pensé en mí, en mis inquietudes y no prostituí lo que a mí me llena.

Hay muchas bandas que no se pueden expresar o que el público no toleraría un espectáculo como el que vamos a dar. El nuestro está abierto a todo tipo de experiencias, ya sean de fiesta o de luto (risas), saben que lo bueno está en los dos lados. Y nosotros somos un poco así, pasamos de una canción como “Mentira La Verdad” que es abajo, pero sube y tiene aires épicos y después podes tener una como “Tu Banda” que es más clásica. No estamos muy preocupados por seguir una línea y lo vemos como algo fundamental, porque te sacas una mochila de encima. Ya bastante tenés que lidiar vos como músico con otros integrantes en la banda, llegar a un consenso…A muchos artistas les pasa que cuando se separan que en su primer disco solista hacen lo que verdaderamente quieren, te dicen “hice reggae” (risas). Siempre entendimos que hay que dejar fluir y que no hay que ser esclavo ni de tu discográfica ni de tu público ni de los medios que eligen y esperan de vos ciertas cosas, siendo difícil plantarse muchas veces pero teniendo al final su recompensa.

RNB: Hablábamos de los fanáticos que se bancan todo, que los siguen desde siempre ¿Es la calidad musical, lo que uno transmite con las canciones, lo que hace que esa base musical nunca deje de ampliarse?

GS: Siempre se lo atribuí a que no pertenecimos jamás a ninguna tribu o movida, siempre fuimos nuestra propia movida. Hay bandas que tienen capaz la suerte de pertenecer a algo que ya está funcionando y andando, que es un solo género y hay cinco o seis conjuntos que hacen algo parecido, hay una sinergia y comparten público con muchos colegas. En esa escena siempre hay una banda que pega más que otra, está la que se separa, pero a nosotros nadie nos vino a ver porque pertenecíamos a algo. La gente se acerca porque siente algo que la apasiona respecto de lo que nosotros hacemos y eso dura un montón, no es que ya pasó la onda del reggae como en 2009 que había muchísimas bandas y ya no daba más hacerlo.

Son modas que se imponen por algún motivo social que desconozco (risas), entonces pienso que cuando dejamos de tocar y decidimos volver al Rex al año siguiente (2011), entendimos que es algo muy difícil de lograr y que tenemos un público muy nuestro. Aunque haga las cosas más difíciles el ir por tu calle y no por la autopista por la que van todos, a la larga te da una autonomía que es muy positiva. También veo que hay bandas que se nutren de lo que hacemos y empieza a haber una movida más a nuestra semejanza y eso me parece muy bueno.

Airbag junto a Tery Langer de Carajo

LA OTRA CARA DE GUIDO SARDELLI

RNB: Salgamos un poco de lo convencional ¿Si tuvieses que elegir un género musical, un artista y un disco?

GS: ¿Para tocarlo o para escucharlo? (Risas) Si tuviese que hacer un viaje largo y escuchar música de una sola banda te diría Led Zeppelin porque es una banda que para el largo plazo es excelente. Capaz te iba a decir AC/DC , pero es digamos una canción eterna, espectacular sin dudas, única, pero si tenés que irte manejando a Misiones quedás con la cabeza rota. Con Zeppelin tenés “Rock And Roll”, “Whole Lotta Love” y “Kashmir”, después “The Ocean”, “The Rain Song”, hay un montón de matices ahí.

RNB: En lo referido al vestuario y la imagen ¿Es algo muy pensado o una cuestión que depende del momento o del recinto?

GS: Somos tipos así, somos a la vieja usanza diría yo. Para mí el rock and roll inicialmente tiene mucho que ver con el estilo, que puede ser cualquier cosa, no es estar vestido de una manera determinada. Y las bandas que a mí siempre me gustaron tenían su estilo propio ya sean nacionales o internacionales. Eso es algo que ya no existe, yo cuando veo, por ejemplo, a Los Redondos en Racing veo tipos con estilo, Skay tiene un estilo tremendo, no lo veo con una remera con el merchandising y una bermuda.

De pendejos tuvimos eso de, no sé si “comunicar algo más”, fuimos en contra de eso de subirme al escenario tal cual me levanto después de dormir la siesta. La noche del concierto tiene algo espectacular y mágico que a mí me gusta levantar.

RNB: ¿Crees que dentro de la escena emergente haya una banda capaz de agarrar la antorcha que ostentan ustedes hoy?

GS: A veces lo pienso, pero no en los músicos sino en las audiencias, en los pibes que hoy tienen diez u once años y que dentro de poco van a tener 18. Yo no sé que les llega a esos chicos, porque puede haber bandas buenísimas, pero si la gente no está predispuesta a escucharlas y solo piensa en salir a bailar y tomar un trago, no sé si va a estar el gérmen para que esas bandas progresen.

También sucede que generacionalmente los grupos retienen a sus fanáticos, porque ellos ya no van a escuchar de nuevo a otra banda similar si ya son seguidores hace mucho tiempo de una. Es una pregunta a la cual no me atrevería a decir “esto siempre va a estar vivo”, porque capaz los pibes de 11 años de acá en más solo quieren escuchar Tomorrowland y todo lo demás no les importa, menos si están viendo a un flaco que está haciendo playback o lo que sea. Quieren bailar, chamuyarse a una mina, tomar unos tragos y subir una historia a Instagram. No es como antes que estabas mucho más pendiente de que estaba tocando ese artista porque tal vez no lo ibas a poder ver de nuevo en mucho tiempo. Estabas ahí viviéndola… Es complejo, no me la juego (risas).

RNB: Podes comentarnos algo acerca del elogio de Steven Adler en el pos Guns N’ Roses ¿Qué significaron sus palabras para ustedes?

GS: Al principio fue un shock, no creía que estaba hablando de nuestra banda, no tenía sentido que estuviese en Los Ángeles en una nota hablando de mi hermano. Me lo mandó un amigo que vive allá, que es ultra fan de Guns N’ Roses, y está prendido a todo lo que hagan los miembros y ex miembros de la banda. Y no lo podía creer cuando lo vio, entonces lo primero que hizo fue mandar el link de YouTube y la verdad que quedamos impactados.

El tipo tuvo la mejor onda, tocamos juntos, estuvo re bueno, pero de ahí a que se acuerde después de tomarse el avión, sin perder el detalle, fue muy groso. En lo personal estuvo buenísimo porque soy muy fanático de Guns N’ Roses y del “Appetite For Destruction” y cada vez que lo escucho pienso que Adler estaba en la sala grabando y en todo lo que pasó después. Tocó con nosotros, se acordó, la pasó bien y estoy seguro de que nos vamos a ver de nuevo y vamos a volver a estar en un escenario juntos, así que es sensacional.

RNB: Ustedes suelen cerrar sus recitales con “Mi Sensación” que es una declaración de principios de la banda ¿Esa actitud, esa impronta de ir de frente y llevarse todo por delante, fue la que usaron para salir al Monumental aquel día y ganarse a un público que en mayoría de casos fue muy prejuicioso?

GS: Mirá yo fui al concierto con las mejores expectativas, porque te juro que me escribía mucha gente fan de Guns N’ Roses a mis redes sociales, y ahí me di cuenta que capaz el público más fan de la banda tenía la mejor con nosotros porque veía que somos un grupo al que nos entusiasma y nos mueven muchas de las cosas de ese género.

Entonces, hay mucha gente que en redes se puede expresar y también hay otros que quieren ver solo a una banda que esperan hace veinte años y tienen la ansiedad por las nubes, algo completamente lógico y entendible, uno lo tiene clarísimo que si va a abrir un show de esa magnitud con Axl y Slash juntos después de 20 años hay una efervescencia total. Y, sin embargo, fue super positivo y lo que vi fue que cuando salimos los que estaban adelante nos aplaudieron y nos dieron una bendición muy pronta que nos dejó en claro que íbamos a pasar una noche espectacular.

En un momento habíamos dudado de hacerlo porque abrir a veces es un poco jodido, te sentís invasor e invadido, pero estar tan motivados por lo que nos escribían de todos los grupos de fanáticos con la mejor onda diciendo que estaban contentos por la elección. La productora había propuesto un montón de bandas y teníamos espías internos (risas) bien pro que nos decían que fuésemos, porque el management de ellos nos había elegido a nosotros porque las demás bandas no les cerraban para River. Ahí fue cuando hicimos el click y decidimos ir sin importar que fuese tocar con la mitad de la gente y la mitad del sonido, había que dar ese paso adelante. Las dos noches fueron terribles, hermosas.

RNB: Ya nos adelantaste un poco lo que se va a ver en el Luna Park ¿Qué es lo que sigue de acá en adelante para Airbag?

GS: Este año cerramos en el Luna Park el 8 de diciembre, nos queda muy poco de año pero vamos a seguir tocando seguro. Vamos a estar en la costa y tenemos ganas de usar el formato tradicional de banda, no abandonarlo porque esto es solo un paralelismo, somos una banda con otro formato. Y después nos espera ir a México al Vive Latino y vamos a estar en un par de ciudades más. También festivales en verano en el interior, en lugares que me parece injusto que no se pueda hacer shows como en el Luna Park, pero disfruto mucho cuando toco en todas las provincias del país. Vamos a estar girando por todos lados y si dios quiere, haremos… Mejor no digo más nada, porque después me cagan a pedos (risas).

RNB: La última como bonus track ¿Hay planes de ingresar al estudio una vez más en el corto plazo?

GS: Este disco recién cumplió un año, con todo lo que tenemos que hacer no nos vamos a poder meter de lleno en el estudio, eso es seguro. Pero tal vez a mediados del año que viene puede que estemos grabando y hasta existe la posibilidad de que en el verano, en algún tiempo libre, nos mandemos al estudio. Somos muy de hacer esas cosas, sin intención o necesidad de entregar un tema o un disco, pero sí para dejar grabado un material para tener en la mano.

Fotos por Julieta Marilyn 

 

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