Rock y violencia de género: el antes y después de la lucha feminista

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, repasamos la evolución que se desarrolló en los versos de uno de los géneros musicales con más relevancia en Argentina y Latinoamérica: el rock.

 

Hoy en día, las cifras y noticias alarman a toda la sociedad, ya que son cada vez más los casos de violencia de género se expanden de una manera atroz; frente a esta situación, miles de personas buscan darle un punto final a esta historia mediante distintas marchas y convocatorias. A pesar de que es un proceso gradual, la concepción del tema es una realidad: las mujeres piden a gritos no más tiranía.

Sin embargo, esta motivación social no siempre existió, debido a que el feminismo no sólo era un tema invisibilizado sino que, además, era naturalizado por la misma cotidianidad que nos rodea: medios de comunicación, políticos, diálogos interpersonales, e incluso el ámbito musical.

Mediante diferentes canciones y artistas reconocidos, el rock fue un género que evidenció esta situación, ya que muchas de las letras reflejaban el “poder” que el hombre “debía tener” sobre la mujer. Varias composiciones, que fueron éxito en su momento, representan este argumento y serían, indudablemente, muy repudiadas en la actualidad:

  • Perra (Viejas Locas, 1997)

“Si sos una perra, perra, perra, perra…
perra, perra, perra, perra…
Sos una perra, perra, perra, perra…
perra, perra, perra, perra…
Sos una perra, como una perra,
como una perra, como una perra…”

  • No me importa morir: (El otro yo, 1999)

Y estás bajo mi control
solo yo puedo tocarte
y puedo ahogarte
en el vértigo del sadismo”

  • Juegos de seducción: (Soda Stereo, 1985)

“Voy a ser tu mayordomo
y vos harás el rol de señora bien
o puedo ser tu violador
la imaginación esta noche todo lo puede”

Sin embargo, las reiteradas luchas feministas a lo largo de todos estos años hicieron que el panorama sea diferente en todos los ámbitos, incluso en el rock. Frente a la nueva realidad, muchas bandas cambiaron su parecer, como por ejemplo, Café Tacvba por su canción “Ingrata”. En una entrevista con La Nación en 2016, el cantante Rubén Albarrán expresó: “Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos”; además, el grupo agregó que había llegado el momento de “replantearse la canción”.

Asimismo, a raíz de casos de femicidios que circularon por los medios de comunicación y generaron repudio, como el reciente crimen de Lucía Pérez, la joven de 16 años asesinada en Mar del Plata, varios artistas se sumaron al rechazo mediante las redes sociales: “Qué triste el motivo y que emocionante la respuesta. Y la lucha. ¡Desde nuestra gira por el sur acompañamos con el sentimiento!”, había expresado Andrés Ciro Martínez; “Mañana marchamos todos. La diferencia que sea de clase no de género”, había publicado Las Manos de Filippi en referencia a la convocatoria que se realizó en Plaza de Mayo bajo la lluvia, para pedir justicia por la víctima.

Es decir, el rock comenzó a ser uno de los exponentes de la batalla en contra de la violencia a la mujer, con artistas y canciones que, mediante todo su trabajo, buscan abrir los ojos de la sociedad sobre esta triste realidad. Esta movilización tiene algunos ejemplos en algunas canciones argentinas:

  • Que ella vuelva a sonreir (El Bordo, 2017)

“No pierdas tiempo, todavía hay mucho por hacer. 
que la tristeza amarga no te impida florecer.
No tengas miedo, dale luz a tanta oscuridad,
de esta pesadilla, junto al sol despertarás”

  • Ni una menos (Alejo Stivel feat Miss Bolivia, 2017)

“El patriarcado asesino,

fabrica machismo y malas maneras

una violencia invisible

 Juanas de arco, y hogueras”

  • Tres mujeres y ella (La Beriso, 2016)

Y un día le prometió 
te volaré la cabeza 
te juro por mis hermanas 
y por mi madre santa”.

Este cambio no sólo ocurrió en Argentina: las voces de todo Latinoamérica se hicieron escuchar y cientos de músicos de diferentes géneros decidieron comenzar a reflejar la importancia del rol de la mujer:

 

  • Antipatriarca (Anita Tijoux, 2014)

No sumisa ni obediente 
mujer fuerte insurgente 
independiente y valiente 
romper las cadenas de lo indiferente 
no pasiva ni oprimida 
mujer linda que das vida 
emancipada en autonomía 
antipatriarca y alegría”. 

 

  • Malo (Bebe, 2004)

Malo, malo, malo eres, 
no se daña a quien se quiere, no; 
tonto, tonto, tonto eres, 
no te pienses mejor que las mujeres. 
malo, malo, malo eres, 
no se daña a quien se quiere, no; 
tonto, tonto, tonto eres, 
no te pienses mejor que las mujeres”.

 

  • Nunca más a mi lado (No te va gustar, 2010)
“La golpeó, puso un fierro en su pecho
Mató la esperanza de un hecho
Inventó un futuro deshecho
Salió así, su bravura cobarde infernal
Tristemente aceptada, normal
Hizo de eso un defecto
Generó movimiento violento en su ser
Nunca más pudo ella volver!
Fue el silencio en esencia”.
  • Este cuerpo es mío (Rebeca Lane, 2016)
Estos ojos son míos
este cuerpo es mío
esta vida es mía
ni tus golpes ni tus palabras me lastiman.
Este vientre es mío,
estos pies son míos,
esta boca es mía
ni tus golpes ni tus palabras me lastiman”.
Es un proceso largo. Miles de mujeres cargan día a día con el sufrimiento, es momento de decir basta. Concientizar mediante la música es sólo el primer paso. Todavía queda mucho camino por recorrer: es sólo el comienzo de una idea naturalizada sobre el género que debe erradicarse de todos los rincones.
Por Micaela Robles

 

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