Airbag: “Hay gente a la que le gusta ridiculización de la estrella de rock”

La banda de los Sardelli es pasión de miles a fuerza de trabajo de hormiga. Marginados por la escena rockera por mucho tiempo, comienzan a tener el lugar que se merecen.

 
Airbag Guido Adler

Airbag está a punto de culminar con su serie de fechas programadas en el Teatro Vorterix durante todos los viernes de junio con lo que demuestran, una vez más, su poderío en convocatoria y fuerza en una escena en la que podríamos decir que están solos.

Contra toda moda, sumergidos en el rock clásico más tradicional, los hermanos Sardelli siguen haciendo historia. Desde tocar con los Guns ‘N Roses y ser aclamados por sus integrantes, hacer un cortometraje de puro instinto y gusto, reventar Obras y el Luna Park hasta tocar con una sinfónica, todo ello mientras siguen presentando “Mentira La Verdad”, su más reciente disco. De esta manera, los Airbag demuestran que están preparados para lo que se venga.

RNB: Hace poco tiempo hicieron un show muy diferente en la Usina del Arte, con una orquesta sinfónica. ¿Cómo modifica ese evento único un show clásico suyo?

Patricio Sardelli: La esencia de la banda es lo que viene pasando en Vorterix. Nuestra versión standard, con mucha guitarrra, bien roquera. Lo de la Usina fue para mostrar un costado de la banda que está en los discos pero es muy difícil llevar a cabo en los vivos, canciones como “Apocalipsis confort”, nos dimos el gusto de hacerlo con la sinfónica. Hicimos obras de Beethoven, Mozart, que a nosotros nos gustan mucho pero no siempre tenés la oportunidad de hacerlo más que con un solo de guitarra. Esta vez fue en formato completo. En ese sentido no nos cambia, pero mantiene el contrapunto con la banda al palo que suena en Vorterix.

Airbag junto a la Orquesta Buenos Aires Sinfónica – Usina del Arte.

RNB: Teniendo esa esencia rockera, ¿por dónde pasa el gusto de hacer otro tipo de conciertos?

PS: Desde lo más básico, que son más instrumentos y más músicos, es decir que es una forma de arte muy humana. Para que suene, necesitás 40 personas más que quizás tengan conflictos, no sean amigos, pero están de acuerdo y se conectan en un punto. Es diferente y orgánico. En el show empezás a tocar, terminás, está el aplauso y arrancás de cero, necesitás que todo se calme para volver a empezar. Cuando hacés este tipo de conciertos, te das cuenta que en el vivo con la banda al palo está todo prostituido en algún punto.

Guido Sardelli: El armado fue un proceso monumental. Pensar que todo lo que hiciste en el estudio con algunos instrumentos, tenés que traducirlo al lenguaje de ellos. Escuchar tus canciones interpretadas por músicos de la con…de la lora fue increíble. El show fue el pico. Es el resultado de lo que pasó. A pesar de toda la experiencia que tienen, se ponían nerviosos porque no están acostumbrados al vértigo de la banda de rock. Les gusta interpretar cosas nuevas.

RNB: ¿Cómo equilibran esos gustos que se dan con el hecho de seguir adelante con el trabajo de la banda?

PS: Es que no vivimos nada como un trabajo. Tenemos ideas, las llevamos adelante, cada vez estamos más fuertes y hacemos más cosas, nosotros tenemos todo tipo de inquietudes. Sabemos que sería más económico hacer otras cosas, sacar un disco, hacer un videoclip y tocar esos temas en un show normal. Hoy todo parece que mientras más rápido, barato sea y menos tiempo le dediques, es mejor. Para nosotros no, porque eso no deja huella. Tenemos ganas de hacer un cortometraje, tocar con una sinfónica, todo tiene un gran costo y cargamos con eso.

GS: Nos gusta utilizar los lenguajes que nos representan. Nos pasó con el concepto de videoclip, que no nos alcanzaba. Para hacer un video tenés que tener buena luz, hacer playback varias veces y si la canción tiene algo de violencia, no la podés reproducir porque si no, el corte no lo pasan en los canales de música. Por eso buscamos otro tipo de expresión como es el del cine, en el que podés darle una estética precisa, y así surgió la idea del corto con “Huracán” y “Cicatrices”. Todo es mucho más difícil, a veces en medio de una grabación en invierno a la noche, muriéndote de frío pensás “¿quién nos mandó a hacer esto?”, pero cuando ves el trabajo terminado, sentís la recompensa. Trabajamos para hacer cosas que valgan la pena, eso nos entusiasma y nos motiva.

RNB: Con esas nuevas experiencias, o la evolución de disco a disco, ¿Cómo repercute todo ello en los shows?

PS: Hay canciones que cambian y otras que no. “El Huracán” no cambió, pero dura mucho más en el concierto, siempre calculamos 10 minutos, porque el tema y el agite te lo pide. Es como “Ala delta” de Divididos, sin entrar en comparaciones, Arnedo está un rato largo sosteniendo con el bajo, el público esperá la canción, no es la misma versión que la del disco. Otros temas toman un vuelo natural, por ejemplo la versión con la orquesta de “Vivamos el momento”, o “Apocalipsis Confort”,cCuando suenan con toda la orquesta es épico, parecen canciones salidas de una banda de sonido de una película. Con el tiempo se van curando y van mejorando.

RNB: Convivieron mucho tiempo con el prejuicio del rock por distintos factores, ¿lo padecieron alguna vez?

PS: La verdad que no. Cuando empezamos con la banda había muchos grupos del llamado “rock barrial” y no encajamos con eso. Hacemos un rock muy clásico, y lo clásico es atemporal, no es la moda del momento. Nuestras influencias son atemporales y eso nos conmueve. Quizás hoy no gusta pero mañana va a gustar. También tuvimos un tema sonando en la radio pero después, por mucho tiempo nunca sonamos, de nuevo, por no encajar. Nosotros hacemos música que nos moviliza, no le ponemos atención a lo que se dice de nosotros.

Airbag en Obras

RNB: ¿Tiene que ver con los mitos del rock, al rebeldía y los excesos?

PS: De lo que suele decirse, hay cosas que son verdad y otras que son completamente falsas. Mucho de lo que se le permite al rockero, pasa en otros ambientes artísticos, pero queda mejor visto si lo hace un músico de rock, como estar con muchas minas en el rock que en otros ambientes. Hay una especie de permiso, y obviamente, con un trabajo de día hay cosas que no todos lo pueden hacer. En cambio, el rockero sale a tocar, se va de joda y al otro día puede dormir mil horas.

GS: El documental de Keith Richards explica a la perfección eso. No es ni la exageración ni lo mínimo. También se debe al pasado de algunos músicos, como Richards, que en otro momento tuvo muchos excesos y hoy ya tiene otra vida mucho más tranquila. También es cierto que a mucha gente le gusta la ridiculización de lo que es la estrella de rock. Idolatran esa idea de Pomelo, pero depende de vos ser eso que quieren que seas, o ser vos mismo.

RNB: ¿Sienten un peso de responsabilidad con la gente que los sigue?

PS: Tratamos de no sentir un compromiso con nada, para que no se convierta en algo que tengas que vender o defender. Pero una postura que tomamos en la vida es tener la posibilidad de elegir. Estar conciente de que podés elegir. Diez años atrás había cosas que no pregonábamos, simplemente porque no estaban en nuestras cabezas. No habríamos hecho un video como “Cae el sol”. Pero un día vino Gastón con una estadística de víctimas de trata de personas, y nos movilizó. Un mercado… donde se compra y vende gente. Es inaudito eso. Cuando lo sabés, podés elegir si quedarte callado o decirlo, para ayudar a alguien, para que algo cambie.

Airbag en el Luna Park

RNB: ¿Y cómo se plantan en esa batalla?

PS: En la actualidad, las redes sociales hacen que todo se vea bien, subís una foto con 400 filtros para mejorarla, le ponés una musiquita, y la gente piensa “qué linda vida”, y así maquillado está el mundo, cuando en realidad estamos a punto de entrar en la tercera guerra mundial. En el mundo la música que predomina es la festiva y bailable, con mensajes de “está todo bien”, “vamos a pasarla bien”, bailar despacito… Y la posta es que está todo a punto de explotar. Pero te dan las cosas distractorias para que pienses que está todo bien. Nada está perdido pero hay que tener presente que nada es como te lo quieren vender.

RNB: Ya que mencionan las cosas distractorias: En la moda de los covers, varios grupos de cumbia reversionaron sus temas. ¿Cómo lo toman?

PS: Eso habla bien de la canción, porque empezó a tener un recorrido por sí sola. Los covers de ese tipo no me molestan ni me vuelven loco. Está todo bien con que lo hagan, nosotros no somos muy cumbiancheros, y la cumbia tiene su momento y lugar, como cualquier cosa.

Foto portada: Guido Adler

 

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