Siempre es una más

Apareció muerta Micaela García, todo lo luchado y reclamado se vuelve nada cuando siguen matando mujeres cada día. Hablamos, otra vez, del femicidio.

 

Sábado 8/4, Micaela García desapareció hace una semana y se acaba de confirmar el peor final: la hallaron muerta en un descampado de Gualeguay, luego de que su asesino confesara la zona donde la arrojó ¿horas?, ¿días antes?, quién sabe. Lo que se sabe es que el femicidio en el país se convirtió en un horrible dejavú, si al comienzo de la nota pusiera Candela, Lucía, María Soledad, sería igual porque el desenlace es siempre el mismo. Las chicas que son asesinadas por ser mujeres, y de la peor manera, siendo desechadas como basura cuando la muerte ya fue consumada, y halladas días después cuando ya no queda nada por hacer.

Por eso es que siempre es una más, la consigna #NiUnaMenos que tan fuerte se oye en el país y en el mundo, parece ser un chiste para quienes disfrutan de matar mujeres y salirse con las suyas. La impotencia es enorme y la negligencia aún más. Porque no puede haber Ni Una Menos si un Juez libera a un violador, que encima es reincidente, por buena conducta. ¿Acaso el juez no sabe que quién comete esos actos está enfermo?, ¿que su mente es lo que está mal y destila machismo y odio?, ¿cómo puede ser medido eso con la “buena conducta” que tiene mientras está en prisión alejado de mujeres? Es inaceptable que estas personas puedan andar en libertad buscando su próxima presa y apañadas por la justicia y el Estado mismo. Nos pone en un nivel de desprotección enorme e infinito.

La bronca, la tristeza y la impotencia cada vez que suceden estos hechos son incalculables, porque la gente (muchos hombres, pero tristemente muchas mujeres también), que descree de que esto sea tan cruento como lo es, que justifican al hecho por si la víctima vestía de tal o cual forma, por si estaba caminando por lugares “no debidos”, esas personas consciente o inconscientemente apañan esta mentalidad, y logran que hoy en día al menos, no la podamos erradicar.

Se ve en comentarios a notas en redes sociales, en sus propios posteos, hay gente que cree de verdad que la víctima es culpable de su propio asesinato. Es una locura pero si cada uno hace reflexión, verá que vio u oyó presunciones de ese tipo en su entorno. Entonces los femicidios siguen pasando, las fotos de chicas desaparecidas en las redes son cosa de todos los días, y todos cuando vemos que a dos días se sigue buscando a la chica o mujer, ya sabemos internamente que el final va a ser ese mismo descampado, una semana después, como le pasó a Micaela esta semana, a Lucía el año pasado y a Maria Soledad hace años, cuando todavía nosotros como sociedad no teníamos dimensionado el femicidio y no habíamos empezado a luchar por las que ya no tienen voz, y las que están (estamos), y deseamos poder vivir en paz algún día.

Pero ustedes, los defensores del espacio público y las iglesias, no se preocupen, eh. Porque las paredes, los patrulleros y las iglesias están muy bien. Quizás lo que pase es que valorar más esos actos de violencia esté logrando que se pierda el foco de que nos están matando cada día y la indignación está muy mal dirigida, pero tranquilos, ninguna mujer loca salió a vandalizarles nada hoy, porque hoy estamos llorando a Micaela y con ella a todas las que no están. Por eso es que disculpen a quienes queremos que esto se termine por no rasgarnos las vestiduras por un grafitti que simplemente es la muestra de lo hartas y tristes que estamos. Porque siempre, pero siempre, es una menos. Mientras tanto quienes entendemos lo que está pasando deberemos seguir luchando por ello. Por nosotras y por las que aún no entienden que les puede pasar a ellas, a su familia o amigas. Ojalá algún día podamos cambiar esa ecuación, la que todos los días nos mata a una mujer más, la que nos hace vivir con miedo. Ojalá se pueda, mientras tanto hay que seguir concientizando y cuidándonos, porque queda claro que si no lo hacemos nosotras, nadie lo hace.

 

Foto: Twitter @yofermina

 

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